Europa está dividida en dos tipos de países: los que subtitulan las series, los programas y las películas extranjeros y los que los doblan a su idioma. Los ciudadanos de unos y otros se han acostumbrado desde la infancia a convivir con ello y ver esos audiovisuales de una forma u otra.

Así, países como España, Francia, Alemania, Italia, Suiza y Austria doblan casi todos los programas, películas y series a su propia lengua. Sin embargo, los Países Bajos, Escandinavia, Portugal, Reino Unido y los países bálticos los emiten en versión original y siempre con subtítulos.

No vamos a desgranar ahora cuáles son los pros y los contras de ambos enfoques, pero lo cierto es que al doblar se pierden matices y sutilezas de la interpretación, y que leer en la pantalla distrae de la acción, resulta molesto, los subtítulos tapan espacio en las imágenes y hay un sector económico importante que vive del doblaje audiovisual.

Doblaje versus subtítulos para aprender inglés

La cuestión que nos interesa a nosotros es cómo influye esta práctica en el aprendizaje de idiomas de sus espectadores. Si bien no se han realizado demasiadas investigaciones científicas al respecto, la casuística es rotunda: los ciudadanos de países que no doblan estas producciones audiovisuales muestran una mayor facilidad para aprender idiomas, especialmente el inglés. (Lo cual es lógico, ya que la mayoría de ellas son británicas o norteamericanas).

De hecho, ver programas en versión original, subtitulados, es una práctica muy recomendada por los mejores profesores de inglés para aprender este idioma. De este modo el receptor desdobla su actividad mental al manejar indistintamente dos idiomas —el de la banda sonora y el propio, presente en los subtítulos—, por lo que la frecuencia convierte en hábito este proceso idiomático valioso.

Además, escuchar inglés —u otro idioma— a hablantes nativos ayuda a perfeccionar la pronunciación propia y familiariza nuestro oído con ese tipo de dicciones.

Por eso no es de extrañar que los ciudadanos escandinavos o bálticos, por ejemplo, que llegan a España o Reino Unido sin conocer apenas el idioma de acogida, enseguida evolucionen en su aprendizaje, porque traen el oído familiarizado con otros registros idiomáticos.

A los españoles, desde luego, nos cuesta mucho más. Y aunque no es solo por el doblaje de series, programas y películas, no nos beneficia nada en este aspecto.

Ahora bien, siempre tienes la opción de hacerlo por cuenta. Es una buena decisión empezar a ver tus series favoritas en inglés, con o sin subtítulos. Si estás decidido a aprender inglés definitivamente, en WordPlay te ayudaremos a lograrlo.